ESE SUJETO
“Nos acecha el cristal
Si entre las cuatro paredes
de la alcoba hay un espejo.
Ya no estoy solo. Hay otro.
Hay el reflejo que arma en el
alba un sigiloso reflejo”. Jorge L .Borges (los espejos-El Hacedor)
La fiesta de bodas, en los campos tapizados de verde del Club de Polo de Venado Tuerto continuaba aún, entre el grupo familiar y amigos íntimos, cuando Alina y Elio ya habían llegado al Appart hotel en Santa Fe de la Veracruz.
Elio le cuenta a Alina que al mirarse en el espejo biselado que cubre la cara interior de la puerta de salida de la suit nupcial, es otro hombre que lo mira.
Alina le dice ¡imposible! ¿con qué salís ahora? Le pregunta si durmió bien la noche anterior , si ha tomado puntualmente el medicamento para reducir la ansiedad ,si lo perturba algún problema encapsulado en su pasado, si lo ha soñado o será un espejismo, sin que Elio le conteste. Alina se resigna a convivir con un insomne perenne.
Elio contrariado le pide que le crea , que no es una broma .Ella le implora entonces olvidar lo anterior , y supone que todo es una excusa para no ir a la cama . Alina se mira y mira a Elio :hubiera deseado conocerlo mejor ¿Cuándo fue que se enamoró por primera vez?
El insiste (está viendo otro hombre en el espejo , en impecable pijama blanco de manga corta como el suyo, pero con una cruz roja aplicada en el bolsillo del lado del corazón).
Alina le dice que no hay otro hombre , solo su reflejo en el espejo.
Elio, cansado de discutir , le sugiere ”mejor te vas a dormir de una buena vez”.
Ella le pide que la acompañe (piensa que así él se olvidará del espejo)
Él le contesta:-Para mi aún no es hora.-
Alina desconcertada, le dice :-Es una noche de desencuentros.-
Elio le contesta :-yo diría lo contrario.-e intenta continuar su costumbre de siempre (el repaso del diario más allá de la medianoche).
Ella se desviste otra vez ,para renovarse en seductora ropa negra de noche. Así se entreduerme.
El se entretiene .Mira por arriba el diario desdoblado .El cree que ella finge dormir.
Ella se ha dormido con la nítida imagen de él en el espejo, la mirada casi inmóvil, el cabello lacio negro bien peinado, su impecable pijama blanco.
Él está seguro que alguien la acecha (la noche anterior tuvo un sueño premonitorio ) . Cree que vencerá el impulso de contemplarse , de tanto en tanto en ese espejo, pero su compulsión lo traiciona ; quiebra su vigilia silenciosa respondiendo con un certero puñetazo contra la figura reflejada.
Alina se despierta . Sobresaltada llama ¡Cruz Roja! ¡ Cruz Roja!
Y por la contracara de la puerta (corrediza) del espejo, Alina ve entrar un sujeto de negro cabello lacio bien peinado, la mirada alerta ,impecable conjunto de hilo blanco y, una cruz roja entre laureles aplicada en el bolsillo superior contra su corazón.
¡Auxilio! ¡un enfermero!. Fue el reclamo de emergencia que, momentos antes ,había recibido el conserje del “Yo-Tú-Él” Appart Hotel. Inevitablemente.
Graciela Martín de Nuñez
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